Actividad:
- ¿Cuáles son las tres realidades que se producen en las comunidades que limitan los proyectos comunitarios?
- ¿Qué hay que hacer para que los proyectos tengan continuidad?
- ¿Cuáles son las tres líneas de trabajo a seguir en un proyecto comunitario?
- ¿Qué es un boletín oficial?
- Explique que hay que tener en cuenta para elaborar un buen boletín barrial (contenidos, vida del barrio, financiamiento, estética).
- ¿Qué es una peña?
- Mencione seis elementos que hay que tener presente al momento de organizar un festival en el barrio
- ¿Cuáles son los objetivos de una campaña comunitaria?
Respuestas:
- Porque nuestra evaluación en este campo nos indica que los esfuerzos hechos en favor de la comunicación popular en la salud, la educación o el desempleo, se ven enormemente limitados en los barrios a partir de tres realidades inocultables:
- La desarticulación social que lleva a no conocer el trabajo de los otros, a no valorarlo y a superponer con ello esfuerzos y recursos por el solo hecho de que trabajen en otro tema o en otra zona.
- La falta de continuidad en el procesamiento de la historia barrial y el sostenimiento de ámbitos de comunicación comunitaria.
- La falta de elementos técnicos y metodológicos que nos permitan avanzar en producciones comunitarias que afiancen la identidad barrial frente a los distintos problemas.
3.Dentro de los proyectos locales de comunicación comunitaria, existen básicamente tres líneas de trabajo a seguir.
- Campaña comunitaria, que consisten en la apertura de ámbito se articulación entorno a la posibilidad de producir y coordinar una serie de materiales y eventos en conjunto entorno a un tema en particular (violencia, escrituras, sida, etc.).
- Eventos, es decir la posibilidad de organizar en conjunto hechos político-culturales barriales y participativos (festivales, ferias, etc.).
- Medios, que es, quizá, el más riesgoso y comprometido, que consiste en el mantenimiento conjunto de algún medio de comunicación participativo en el que estén representados las instituciones y grupos del barrio (revista, programa de radio, etc.).
- Una editorial
- Una nota de fondo (de unas 3 páginas)
- Secciones por tema (jóvenes, salud, deportes, etc.)
- Publicidades barriales y algo de humor y avisos organizativos
La nota editorial y la nota de fondo
reflejan la visión de la organización sobre la realidad del barrio. Lo mejor es
elaborarla en forma participativa (entre varios integrantes del grupo) y
chequear en cada número su repercusión entre los vecinos. Que no esté redactada
en forma exageradamente intelectual. Es más efectivo combinar la opinión con
chistes, anécdotas, pequeños refranes, etc.
Toda opinión sobre temas de gravedad
hay que argumentarla a partir de datos concretos, de información que nuestros
interlocutores puedan cotejar y sobre la que pueden discutir.
Hay una serie de elementos que hacen
más fluido a nuestro boletín y lo acercan a los vecinos del barrio.
- Las imágenes del barrio (equipo de futbol, grupos, calles, paisajes, personas)
- Las poesías y las letras de canciones populares o escritas por los mismos vecinos
- Las anécdotas del barrio (en forma de memoria de la historia barrial o como notas esporádicas)
- Las efemérides barriales, los cumpleaños de la gente, los avisos sociales.
- El correo de lectores, las notas enviadas por vecinos del barrio.
Con respecto a la relación con la vida del
barrio
El año de vida del barrio tiene
algunos festejos que ya son parte de un cronograma que no está escrito pero
existe: El día Reyes, el dia del Niño, las fiestas patronales, el 1° de Mayo,
el carnaval, la Navidad, y el Año nuevo, son los hitos que nuestro boletín
pueden acompañar con materiales creados al efecto, que refuercen el sentido
comunitario de cada evento.
Si un suceso conmociona al barrio
(desde la apertura de una escuela, hasta un hecho violento, pasando por la
vista de alguien famoso), debe ser recogido por el boletín en forma
periodística, y devuelto a los vecinos para su reflexión comunitaria.
Con respecto al financiamiento
Los boletines barriales combinan
distintas formas de financiamiento; a veces se llega a ganar dinero, a veces
las experiencias se autosustentan y otras veces (muchas), se pierde dinero. Un
boletín no tiene necesariamente que significar un negocio, pero conviene
pensarlo, por lo menos, como un emprendimiento autosustentable. Para eso hay
que prever que hasta los tres primeros números, la publicación no encuentra su
identidad, su estilo, y sus interlocutores interesados. Por lo tanto, en
general, su financiamiento a través de publicidad recién entonces se desarrolla
sin dificultades. En cuanto a la búsqueda de publicidad, la experiencia indican
que lo mejor es que se hagan cargo uno o
dos integrantes del equipo que lo tomen como tarea exclusiva, para poder
hacer un seguimiento de los anunciantes, llevar las cuentas con claridad, hacer
de promotores, etc.
Con respecto a la estética de la publicación
Un boletín barrial es una publicación
que es recibida en las casas de manera diferencial, sin exigirle el nivel de
preciosismo técnico que tiene una revista comercial de gran tirada. Sin
embargo, hay que tener en cuenta que, a
los ojos de nuestros interlocutores, competimos con las otras publicaciones que
le llegan. Por eso tengamos en cuenta que:
la tapa debe tener un atractivo
especial. Funciona como un afiche, a si qué texto e imagen deben impactar y atrapar. Rechazar los títulos alarmistas o amarillos
no significa descartar textos que llamen la atención desde el humor o la
bronca, por ejemplo.
En el interior del boletín, recordemos
lo provechosa que es la inclusión de fotos, el diseño aireado, los dibujos y
recuadros. El boletín aburrido a la vista comunica menos, aunque diga más
cosas. En este sentido recordemos que el tamaño de la letra no sea muy pequeño.
Para los demás tanto el mantenimiento
de un consejo de redacción como la organización de eventos desde la revista
misma (cine, debates, peñas, jornadas, etc.) ayuda a que se valla incorporando
más vecinos en el desarrollo de la publicación.
6.
La realización de una peña barrial es una
actividad que exige un equipo con un alto grado de confianza y buen humor para
la tarea. Generalmente sirve no solo para instalar algún tema dentro del
barrio, sino como encuentro de las familias, ámbito de producción cultural,
diversión y recuerdo de la historia común. Una peña es un evento al que
preferiblemente debe asistir una gran cantidad de vecinos del barrio, por lo
que sus ejes de convocatoria deben ser evaluados a coincidencia de manera de no
resultar una frustración de la organización.
7.
En ese sentido, siempre es útil
manejarse con los criterios de la vida barrial (la importancia de la fecha
elegida en el calendario, si la gente tiene algo de dinero o no a esa altura de
mes, si los números artísticos propuestos son efectivamente los más deseados
por la gente, etc.). Si esta primera evaluación va acompañada de un buen plan
de difusión (afiches, propaganda), la peña está en marcha.
El otro elemento fundamental esta dado
por el alma con el que se recibe a la gente, que básicamente está determinado por
tres detalles: que el lugar sea acogedor (no demasiado frio en invierno, ni un
“horno” en verano, techado por si hay llovizna o viento, con el escenario
ambientado y decorado con buen gusto y con comodidades para que la gente se
siente y este descansada, incluyendo un buen baño y lugar para los chicos). Que
el sonido y la musicalización sean buenos (con un repertorio popular y alegre,
saliendo por buenos parlantes, que no aturdan a la gente pero que la hagan
vibrar). Una buena música de fondo va a ser que la gente baile alrededor de la
noche y pase un momento recordable que la comida sea buena y barata (accesible
al bolsillo de todos, variada, con empanadas, pastafloras, choripan, asado,
ensaladas, suficiente pan y la bebida bien fría).
Si la gente es bien recibida, lo que
queda tiene que ver con la animación de la peña, para lo cual es recomendable
promover una variedad musical que permita que todo el mundo se quede contento
(o casi todo el mundo). Esto es que se escuche música tropical, chámame,
folclore, algo de rock, tango, y hasta una murga de barrio. Por otro lado, es
siempre positivo que la noche tenga algún tipo de “guión”, con un animador
simpático que puede reforzar el sentido comunitario del evento desde el humor y
la alegría.
Con un grupo de veinte personas se
pueden organizar fácilmente todo lo que implica una peña, desde la puesta de
las mesas, sillas y escenario hasta la parrilla y el buffet, pasando por la
limpieza posterior del local. Si el grupo impulso la actividad con algún
objetivo que hay que resaltar, es el lema debe presidir el escenario en un
pasacalle, e incluso en un material gráfico distribuible (un volante, por
ejemplo).
8.
A los efectos de profundizar a
reflexión y discutir algunas herramientas concretas, abordaremos
específicamente el de CAMPAÑAS
COMUNITARIAS, que, como dijimos anteriormente, deben ayudar al logro de
objetivos políticos, organizativos, públicos y culturales.
POLITICOS
en cuanto deben ayudar a posicionar mejor a la familia del barrio frente al
estado, los partidos políticos y las empresas privadas de servicios políticos. ORGANIZATIVOS por que deben contribuir
a articular barrialmente a
instituciones, grupos y vecinos para otras y mejores iniciativas. PUBLICOS ya que tienen que apuntar a un
grado satisfactorio de eficiencia en la instalación “publicitaria” de un
problema, ya sea a nivel local o en los medios masivos.